martes, 16 de junio de 2009

Inocencia entre sus piernas


Ocho añitos, te veías preciosa con tu pelo dorado y tus rulos caían sobre tu espalda. Te encantaba jugar bajo los árboles, correr, pintar, soñar... Te gustaban en especial los árboles de tu colegio, de los cuales caían unas vainas que contenían pequeñas hojas con forma de corazón, eras una romántica, la ilusión asomaba en tus grandes ojos color miel, sin duda alguna eras feliz.

Cuando tu cómplice se acercaba a ti, te sentías especialmente contenta. Él te acompañaba a todos lados, era casi casi, tu hermano mayor, el que te cuidaba, el que te enseñaba, una de las personas en las que más confiabas, Renato tenía 16.

Regresando tu cómplice a casa después de una fiesta, no era muy tarde, pero disfrutó tanto la parranda que, a pesar de que el reloj no marcaba ni las doce, a él se le sentía olor a licor. Entró a casa, se fue directamente a tu habitación, tu ya estabas acostada, adormitada y sólo escuchaste a papá decir: qué bien se llevan aquellos!...

Renato entró a tu habitación, se metió debajo de tus sábanas, "Camila, no digas nada". Tu obedeciste, Renato era tu mejor amigo, él no podía lastimarte. Cuando menos lo pensaste, sentiste cómo sus manos se deslizaban bajo tu pijama, suavemente quitó tu ropa interior si que nadie más se diera cuenta... Tu quieta, inmóvil.

No dijiste nada, confiabas en él. Sentiste como su lengua se deslizaba bajo tu pequeño ombligo, te sentiste cómoda, lo dejaste pasar, se sentía bien. No fue menos incómodo cuando Renato decidió usar sus manos para tocarte, después de esa noche, perdiste la cuenta de cuántas veces más lo hizo.

Hoy, decidiste borrar de tu memoria todo lo que pasó, decidiste no dejar que hubieran más "Renatos" en tu vida y te cerraste por completo. Hoy, lloras en las noches tratando de recordar si únicamente sus dedos y su lengua pasaron por tu virgen vagina. Hoy, lloras porque aparte de tu inocencia, se llevó tu salud mental, espiritual y emocional.

Camila murió en esa cama, donde Renato repetidas veces, disfrutó el pequeño cuerpo de su amada.

7 comentarios:

Jaime dijo...

Dios... dime que solo es un cuento!!

S@kis dijo...

Se hizo mujer muy pronto, lamentó haber dejado atrás su inocencias, en manos de alguien tan estimado.

David Lepe dijo...

Precisamente hoy leí en otro blog un testimonio sobre este tema. Y lo comento acá también, hay que hablar del tema, los padres deben ser más cuidadosos con sus hijos pequeños. Son una joyas, muy valiosas, deben cuidarlos.

Mishu dijo...

Jaime: lamentablemente hay historias peores, es la triste realidad de muchos niños, no sólo las niñas son víctimas, he conocido un par de jóvenes que de niños fueron víctimas de abusos por los cuales durante su etapa adulta han llegado a tener dudas incluso de su orientación sexual... Si... es un tema duro.

Sakito: si, Camila se hizo mujer muy pronto. Precisamente donde dice que Camila murió en su cama, me refiero a eso, dejó ahí su inocencia y su niñez.
Abrazo ;)

Lepe: como le mencionaba a Jaime, es una situación tan común, muchos no se atreverían ni a pensar en contar sus historias, muchos no se recordarían... El olvido selectivo que le dicen...

Saluditos =)

Gloria dijo...

Si K-riño, el olvido es selectivo...tu mente se defiende cuando tu cuerpo falla...cuando este se congela....Pero la mente no falla, solamente archiva tus recuerdos y te los devuelve cuando estás listo!
Maravilloso lo que has escrito...te quiero Kattocha!

oscardante dijo...

es muy triste lo que cuentas pero sucede en todas las sociedades.por eso siempre hay que estar con ojo avisor con nuestros pequeños y enseñarles siempre que tienen que hacer respetar su cuerpo y enseñarles a decir no cuando algo no les gusta.
saludos a todos

Mishu dijo...

Cariño: yo sabía a quien se lo enseñaba cuando te mandé el link... Gracias por leerlo, ya sabés que sos re importante para mí ;) La mente archiva y es traicionera, pero creo que esos recuerdos no regresan hasta que estás listo para enfrentarlos.

Que bueno que te gusto gorda te quierooo!!!

Oscar: es muy triste, es un cuento pero en muchos lugares del mundo en este instante están pasando cosas como esta. Tienes razón, pero aún cuando les guste lo que les hacen, lo que hay que enseñarles es lo que es correcto y lo que no, para que ellos sepan reconocer la diferencia.

Saluditos :)